Refundación

Don Mariano  Rajoy ha mandatado a Soraya Sáenz de Santamaría a dirigir desde el Partido Popular el traspaso de poderes y ha desaparecido después de la reunión de la dirección nacional. La bolsa recibió su rotunda victoria con una pronunciada caída del IBEX y el diferencial del bono español con el alemán despuntó de nuevo como un monstruo hambriento que sale de su siesta de diez minutos. Consulto y me dicen que el señor Rajoy no tiene prevista ninguna comparecencia pública mañana ni otras entrevistas que no sean con sus inmediatos colaboradores. Francamente uno suponía –al igual que otros ilusos – que Don Mariano se plantaría frente a la prensa y a las tiesas orejeas de Bruselas y Berlín y anunciaría casi instantáneamente su Gobierno. No me puedo creer que no lo tenga ya hecho, incluyendo ministros, secretarios de Estado y un buen puñado de directores generales. El único dato al respecto lo ha proporcionado, oh sorpresa, el señor José Manuel Soria, quien dijo ayer, lacónicamente, que no sería ministro. ¿Se lo habrá dicho el propio Rajoy en la noche del domingo o, como pudieran pensar rojos, masones, y demás ralea, Soria ha dejado circular entre titulares y comentarios la especie de que alcanzaría un ministerio para engatusar más y mejor al electorado?

Los más sabios repiten con atinada pedagogía  que estas han sido unas elecciones generales y que necesariamente sus resultados no deben tener influencia en la estabilidad política de la Comunidadautonómica. Sin duda. Pero estos no son unos tiempos ordinarios. El mayor aldabonazo político en la noche electoral lo protagonizó Ana Oramas quien, junto a un silencioso y frigorificado Paulino Rivero, aseguró que las cosas no podían seguir así y anunció eruptivamente que asumía la refundación del proyecto nacionalista canario. El destinatario principal de este mensaje era, precisamente, quien estaba sentado a su lado con la mirada perdida en la lontananza. Ana Oramas ha podido calibrar, a lo largo de una campaña durísima, el grado de resignación, laxitud y cansancio de una organización política que, sobre todo en Tenerife, se encuentra más atomizada y desactivada que nunca. Lo ha sufrido en sus propias carnes. Después de lustros instalados en el Gobierno regional desde el propio Gobierno se considera y trata al partido como una suerte de coros y danzas de valor ornamental. Quizás un partido exangüe  resulta más llevadero que un partido robusto, pero también la debilidad programática y organizativa, transformada en una patología inmovilista, es el camino más directo a la catástrofe, con un PP que sigue soñando con arrojar a los coalicioneros a la oposición.

Publicado el por Alfonso González Jerez en Retiro lo escrito 3 comentarios

3 Respondiendo a Refundación

  1. josé francisco

    Querido Alfonso, ¿de verdad pensabas que Rajoy se iba a poner a trabajar por nombrado presidente? Si ya, cuando era candidato a la presidencia, al que se le supone un mayor esfuerzo, no lo hacia, poco o muy poco podemos esperar de él.
    Marianico el corto, como le llamo yo cariñosamente, sabe que ha logrado un triunfo electoral motivado más por los gravísimos errores políticos de los socialistas que por méritos propios de su partido. Ahora no le queda otra que esconderse debajo de la mesa y esperar que sus colaboradores hagan algo de lo que serán, seguro, incapaces, reflotar España.
    En cuanto a Soria, qué se puede esperar de un resentido del ‘socialismo saavedrista’. Vamos a ver si ahora, como lo hiciera en el pasado al no ser nombrado consejero de Economía del Gobierno regional en el equipo de Momo, abandona también la gaviota si no es designado ministro del ramo. Siempre le quedará dedicarse a la pesca del salmón.
    Tampoco se podía esperar mucho más de los pseudo nacionalistas canarios. El timón de la nave de CC lo lleva también un arribista, Paulino Rivero, que en su día desertó del dominó para regir, primero, los destinos de un pueblo y, más tarde, los de una comunidad autónoma que muere lentamente.
    ¡Qué pena de España, qué pena de región!

    PD.- Por favor, que vuelva Leopoldo a la dirección de DA, que el periódico, como la política nacional y regional, va de culo y sin freno.

     
    • ml

      Sí, por favor, que vuelva Leopoldo Fernández Cabeza de Vaca a la dirección porque el DA da pena.

       
  2. Jorge Aguiar

    Esos de la cosa canaria llevan años empeñados en colocar al archipiélago en la periferia de la periferia, en un más allá, un lugar geográfica e intelectualmente indeterminado, tanto o más que la sombra del almendro de Nicolás Estévanez. Lugar indefinido, de conveniencia particular, burdo ardid al fin y al cabo con el que afianzar un modelo económico suicida de sociedad subvencionada. Modelo que no ha interesado superar, bien por interés y sobre todo por incapacidad y que ahora se ha comprobado dramáticamente que beneficia a muy pocos y sacrifica a muchos.
    ¿Qué sentido tiene eso de la ultraperiferia una vez agotadas las reservas económicas y espirituales de Europa, e instaurada en la metrópoli, la madrastra patria de los nacionalistas, la ventanilla única? Por eso cuando los autoproclamados modernos nacionalistas canarios hablan de refundar su partido, pienso en ello como una ultraestupidez, una boutade más. Si algo nos ha enseñado el siglo XX en Europa, es que hay ideologías que, como los modernos electrodomésticos, han nacido ya aquejados con el mismo mal, el de la obsolescencia programada. Que los convierten ya en chatarra nada más atravesar el umbral del comercio donde han sido adquiridos. Una vez leídos los resultados de las últimas elecciones si de algo estamos sobrados en Canarias, a diestro y siniestro, es precisamente de chatarra, pero chatarra política. Admitamos que la lana no admite más centrifugados, que hay ideologías que no admiten el reciclaje y que en Canarias como en Europa llegó el momento de arriesgar en la Política, el momento de crear cosas nuevas.

    Un saludo cordial

     

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