legitimidad

Miopía

Lo más llamativo de la intervención de Santiago Pérez en el acto de presentación de Socialistas por Tenerife ha sido esa frase realmente sorprendente dirigida a Ignacio Viciana y sus conmilitones: “Ustedes son la legitimidad democrática del socialismo en Tenerife”. Pasmoso. Porque Santiago Pérez se refiere, evidentemente, a los votos de los militantes del PSC-PSOE por los que José Manuel Corrales e Ignacio Viciana fueron elegidos, en su día, secretarios generales de la agrupación local de Santa Cruz de Tenerife y la organización insular respectivamente. Toda vez que ambos han abandonado el PSOE y han puesto en marcha un nuevo partido político, ¿de qué legitimidad esta hablando Santiago Pérez? ¿De la legitimidad democrática en un partido al que ya no pertenecen y repudian mañana, tarde y noche, mimetizando caricaturescamente el lenguaje de lo que llaman la izquierda antisistema? ¿O defiende el profesor Pérez, en una original interpretación politológica, que la supuesta legitimidad que se alcanza en un partido puede arrastrarse a otro de nueva creación, como un canguro arrastra la cola? En todo caso la aseveración del exdiputado socialista era coherente con la atmósfera ligeramente delirante de la presentación de Socialistas por Tenerife. No creo que Santiago Pérez se sume a esta aventura. En primer lugar porque no cabe dudar de las razones que él mismo ofreció a la parroquia vicianista. Y, sobre todo, porque su inteligencia política le debe dejar bien claro el cortísimo recorrido que tendrá esta experiencia, como la inmensa mayoría de las que se improvisan después de agudos conflictos internos en las organizaciones políticas.
Todavía no está claro que se articule la cacareada coalición electoral que lleve a una confluencia entre Nueva Canarias, Los Verdes, el PIL, IU y la plataforma de los desafectos al PSOE en Tenerife. Una entente manicomial que ni siquiera se justifica – como hace ladinamente Román Rodríguez – con el argumento de un régimen electoral que, en efecto, es democrática y cívicamente inaceptable. Simplemente porque en esas operaciones las sumas hipotéticas se suelen transformar en restas fácticas; en este caso, con un solo beneficiario: NC. Que la izquierda – cierta izquierda – crea que frangollando coaliciones cuatro meses antes de la cita electoral para sumar poquedades es una victoria, un instrumento válido, una estrategia prometedora y coherente, sólo demuestra su extrema debilidad, su cortoplacismo miope, su voluntad dimisionaria.

Publicado el por Alfonso González Jerez en General 9 comentarios